La apnea del sueño no solo afecta a partes del cuerpo como el corazón o las vías respiratorias, también al cerebro y con ello al desarrollo de ciertas actividades diarias y de mantener un estado de ánimo regular.

Te contamos cómo la apnea del sueño afecta al funcionamiento del cerebro.
Hasta ahora, los diferentes estudios habían dirigido toda su atención a como la apnea del sueño afecta a temas fundamentales para la salud de nuestro organismo como es el de una correcta respiración, una buena salud del corazón o tener una tensión equilibrada. Sin embargo, según un reciente estudio la apnea del sueño también afecta y mucho al funcionamiento del cerebro.
Con la apnea del sueño, la vía respiratoria se estrecha, aparecen ronquidos y dificultades para respirar y si este músculo se relaja demasiado, la vía respiratoria puede llegar a bloquearse y con ello que no funcione bien la respiración provocando incluso la muerte de quien sufre apnea del sueño. Sin embargo, el deterioro puede producirse en este sentido de una manera lenta, sin prisa y casi de forma imperceptible por parte de la persona pudiendo afectar a sus propiedades cognitivas.

La revista especializada Journal of Sleep Research pone en valor los descubrimientos anteriormente conseguidos en este sentido, como la apnea del sueño puede provocar cambios estructurales en el cerebro con síntomas que el paciente podría comprobar con interferencias en su vida cotidiana. Sin embargo un nuevo estudio ha examinado los niveles de dos sustancias claves para el funcionamiento del cerebro, el glutamato y el ácido gamma-aminobutírico o Gaba que se encuentran en la parte llamada ínsula. Es la parte que combina y coordina las señales de otras regiones del cerebro y la encargada de regular las emociones, el pensamiento además de la presión arterial y la sudoración.

¿Qué ocurre con la personas sufren apnea del sueño? ¿cómo le afecta ésta directamente al funcionamiento del cerebro? Las personas que la sufren registran niveles más bajos de Gaba y niveles desproporcionados de glutamato. Cabe destacar que el Gaba funciona como un inhibidor del ánimo y mantiene a las personas calmadas y por su parte, el glutamato tiene el efecto contrario. Esto quiere decir que cuando los niveles de glutamato están altos, el cerebro se estresa y no funciona igual de bien. La aparición de depresiones comunes es una de las consecuencias más directas.